Home

Para comenzar el año me gustaría hablar de los políticos profesionales. El gremio menos querido de este país. Un casta que se agarra como una garrapata al poder, al dinero y a sus puestos de trabajo. ¿Cuales son las dinámicas sistémicas dentro de los partidos que originan esta situación? Una de ellas es sin lugar a dudas el corporativismo.

Por corporativismo entiendo las relaciones de protección mutua que se crean en un colectivo o gremio. Los sindicatos y los partidos están aquejados de un fuerte grado de corporativismo que es sin lugar a dudas perjudicial para el conjunto de la sociedad. Cuando, por ejemplo, un cargo en un partido, sindicato o institución queda vacante cabría esperar la posibilidad de que fuera ocupado por la persona más capaz y adecuada para el mismo. Esto por desgracias solo es así en determinados casos. En otro muchos los cargos son ocupados para equilibrar grupos de poder, recalar apoyos y garantizar amistades o lealtades. Esto genera, a parte de una incompetencia manifiesta, la necesidad de utilizar cientos de consejeros para realizar la tarea que el cargo designado no sabe hacer. Además esta estructura típica de los partidos actuales evita cualquier tipo de regeneración interna haciendo que las organizaciones colapsen sobre sí mismas (ver ejemplo de Sindicatos tradicionales, PSOE o IU).

¿Cómo se puede romper esta peligrosa dinámica que corrompe nuestra organizaciones políticas supuestamente “democráticas”? Creo que es momento de investigar, ensayar y modelar nuevas formas de organización interna. Y es por ello que propongo algunas ideas a aplicar cuantos antes.

corporativismo

Transparencia y participación resumen mi propuesta. Estas palabras tantas veces pronunciadas últimamente suele tener detrás demasiadas pocas concreciones prácticas. A la hora de escoger cargos es fundamental que la mayor cantidad de gente posible conozca las convocatorias. Establecer un procedimiento participativo de elección de cargos. Procesos abiertos de candidaturas y selección donde todo el mundo pueda optar a los cargos.

Pongamos un ejemplo: Equo Madrid necesita contratar a un contable para poder organizar sus arcas y además para poder mostrar de manera transparente la gestión interna (ojalá hubiera dinero para contratar solo a una persona a tiempo parcial). Para ello convoca el cargo y difunde. Recibe solicitudes. Se publican los perfiles de los candidatos al puesto y entre todos los socios se decide que personas son más aptas para el mismo a través de una sencilla votación. De otra manera un reducido grupo de personas decidirían en una habitación cerrada quién ocupa el cargo remunerado, del que por cierto se enteran solo algunas personas que está vacante.

Evitemos así la dependencia del militante activista de la remuneración del partido. Lo cual hace que los puestos se ocupen por necesidades o ambiciones personales en lugar de por aptitudes y capacidades. Creemos una clase política con una vida profesional activa y diversas la cual no le haga necesitar “el partido” para vivir. Creemos trabajos a tiempo parcial en política para evitar que la vida profesional de los jóvenes que se involucran quede limitada a la contratación por “el partido” o el “sindicato”. De esta manera lo políticos y los ciudadanos estarán mezclados, no separados y desvinculados como ahora.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s